Caer con la misma piedra dos veces, es como quererte una vez más. Por dios, yo no quiero sentir nada, ni miedo, ni amor. No quiero sentirme insegura ni quiero morirme por verte. No quiero seguirte de lejos y regalarte mil suspiros, no quiero caer con la misma piedra, con la que un día caí. Y caí por tonta, por ser una tonta que no quiere ver lo que la niebla, y unas cuantas lágrimas, emborraron.