"QUIERO QUE CUANDO MUERA ME ENTIERREN DE PIE, YA QUE HE VIVIDO TODA MI VIDA DE RODILLAS"
La bruja del portobello.
~
¿Para qué nos dan alas? Para cortarte.
¿Para qué nos dan ojos? Para bendarte.
¿Para qué nos dan boca? Para callarte.
¿Para que te dan mente? Todo es suerte.
¿Para qué te dan vida? Si todo al fin y al cabo acaba en la muerte.
Desgracias.
Yo lo sentí. Sentí como tu mirada recorría mi cuerpo con incertidumbre. Con ganas, duda. Yo sólo intentaba esconderme, mientras una sonrisa cabezota, no se iba de mi cara. No conseguí que abriera los ojos y viera la realidad. No conseguí que se fuera y por no hacer caso a mi realidad, se fue de una patada y desapareció.
Desapareció sin apenas decir nada, esfumándose como un suspiro, más rápido de lo que quisiera desear, más rápido que un pestañeo, más rápido que un beso, o un te quiero, o un abrazo, un deseo, más rápido que esas cosas que podrían haber sido, y por desgracia mía no fueron.
Desapareció sin apenas decir nada, esfumándose como un suspiro, más rápido de lo que quisiera desear, más rápido que un pestañeo, más rápido que un beso, o un te quiero, o un abrazo, un deseo, más rápido que esas cosas que podrían haber sido, y por desgracia mía no fueron.
Nadie puede acallar tu voz.
Nadie puede empequeñecer mi corazón, que es el más grande de mis territorios. La más grande riqueza que tengo. Nadie puede coser mi boca, ya que los hilos se deteriorarán. Escupiré lo que para vosotros son sandeces y mentiras, y lo que para nosotros es la verdad y la libertad.
Rr.
Soy una ladrona. Robé mis sentimientos, robé lo que pensaba, robé mis principios y solo para tí. Por qué. Por qué. Por que sí, por que el vació está en mío y era la única manera de llenarlo. Por que soy una ladrona. Por que no sé lo que quiero o dejo de querer. Por que por notarte cerca, puedo abrir mil puertas y mil ventanas, y entrar en todas las casas del mundo para encontrarte. Por que sí. Por que soy una ladrona y este es mi oficio: robar cosas ajenas para mí.
Ts.
¿Por qué no te echo de menos? Será por que te odio. Por que odio que todo se evaporara con tal rapidez. Por que odio que consiguieras llegar a mi corazón, donde los sentimientos se escondían y donde mil lágrimas se disolvían, para acuchillarlo de tal manera. No fue tu culpa. No fue culpa de nadie, si no del tiempo, que fue corto, si no de las falsedades, dichas, sino de mis propios sentimientos. Por que hiciste que llorara hasta cansarme, hasta parecer un mar, un mar de cosas profundas que no saben como expresar el dolor que le han causado, como una voz sin persona, o un corazón sin cuerpo, como si mi mitad se partiera en mil pedazos.
¿Qué por qué no te echo de menos?
¿Que por qué te echo de menos?
Por que te echo de menos.
¿Qué por qué no te echo de menos?
¿Que por qué te echo de menos?
Por que te echo de menos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
