Nunca había sentido este sentimiento. Es como si no pudieras parar de llorar, pero por dentro. Que sientes que las sonrisas pesan quilos, y las lágrimas son como plumas que lleva el viento. Es como si respirar te fuera poco, y necesitaras anhelar todo lo que hay a tu alrededor, para llegar a destrozarlo. Destrozarlo con tus propias manos, como hicieron con tu corazón. Por que sí, tienes corazón. Y aun que no quieras, si dependerá de los demás.
No saber qué hacer, cuando sientes la tristeza.