Dios, dios, dios, dios, dios. Voy a reventar. Te lo juro. Voy a explosionar en tu cara. Para tapártela, que vergüenza debería darte, joder. Que asco, dios, que asco.
Yo no escribo para que tomes una clara inspiración de mí, ni si quiera escribo para que lo leas. Menos para que me COPIES.