No puedes pretender que no te eche de menos. No puedo negar que quiero hablar contigo, sonreirte tontamente como siempre y tener esas conversaciones estúpidas. Que te veo, y literalmente me quedo sin habla y con la mente en blanco. Que pasaran tantas cosas para llegar a esto me da mucha rabia. Te quiero, aun que aveces odie tu forma de comportarte, de actuar, de mirarme, de decirme... Por que eres un gilipollas. Mi, mi, mi. Gilipollas.