¿Eres infeliz? ¿En serio? Dios, siento que tengas una casa, comida todos los días, amigos que te arropan cuando quieres, padres que te quieren y darían la vida por tí, hermanos idiotas que te ayudan cuando quieres, una sonrisa envidiable, un perro que juega contigo hasta cansarte, un colegio amigable, tu guitarra y tu piano, tus dos euros para el kiosko que frecuentas, ropa que has escogido tú mismo, cuatro pares de zapatos.
Cómo lo siento. La felicidad reside en todas esas cosas que no valoramos y que no damos importancia. Ahora vete a tu casa, siéntate, piensa y sonríe. Coño ya.