Creo que es hora de madurar. Ver las cosas de una forma más humana. Más mundial, diría yo. Menos individual. No siempre eres el centro de atención, no siempre todos te quieren, no siempre harás todo bien, no siempre harán lo que dices, no siempre tendrás lo que quieres. Y qué. ¿Puedes seguir sonriendo? Sí. Quien menos te lo esperas, te saca una sonrisa tu peor día. Y por eso le tienes que dar más importancia a los demás.